La expresión “Practice makes perfect” en español sería algo como “La práctica hace al maestro”. Es una frase comúnmente dicha acerca del proceso para adquirir maestría o alcanzar la “perfección” en algo.
Recientemente escuché una reinterpretación que me parece muy interesante adoptar: “Practice makes progress” o “La práctica construye progreso”.
Primero, me gusta por el hecho de desafiar una idea tan arraigada y segundo porque la considero una versión mejor adaptada respecto al entorno tan desafiante en el que vivimos hoy en día.
En un proceso de desarrollo la práctica constante es fundamental.
Así funcionan muchas de las actividades en la vida, no tienen un final. Lo que sí nos presentan es un camino infinito de desafíos y que solo gracias a la práctica constante se pueden enfrentar y superar.
A esto me lleva la reflexión de hoy. A practicar lo que te apasiona con determinación, no con el objetivo de lograr la perfección la cuál es arbitrariamente subjetiva y la mayoría de veces inalcanzable.
Hazlo por el simple hecho de enamorarte de tu propio proceso de aprendizaje que es resultado de las experiencias que vives a diario para hacer de tus ideas una realidad.
¡Te deseo mucha práctica constante en tu vida!