Escrito por alexis
La regla del 33%

Hace un par de días un amigo me platicó acerca de la regla del 33% que había leído en un libro.

Y aunque desconocía de que trataba, ahondé más y descubrí que es una inteligente forma de abordar las interacciones personales.

Consiste en dedicarle 33% de tu atención a cada una de las tres zonas sociales de tu vida personal, en las que se encuentran; la zona de desafíos, la zona cómoda y la zona de aprendices.

En la zona de desafíos se encuentran las personas que ya han recorrido un camino similar al que tu quieres recorrer por lo que tienen la experiencia y conocimientos que tú aún no, así que puedes verlos como mentores valiosos.

En la zona cómoda están esas personas que por lo regular son parte de tu vida diaria, con ellas compartes creencias, valores, gustos e ideas. Además, te sientes cómodo con su compañía porque están en sintonía contigo.

En la zona de aprendices vas a identificar a quienes puedes transmitirles tu conocimiento, experiencia e ideas, es decir, tú puedes ser un guía para ellos y ayudarles a alcanzar algo que tú ya has conseguido.

No se trata de un tema de distinción social sino de internalizar de una mejor forma las relaciones que tenemos con las personas.

Por ejemplo, abordar una charla con alguien desde la perspectiva de la regla del 33% te hará preguntarte:

¿Qué puedo aprender de él/ella que me ayude a ser mejor persona? (zona de desafíos)

¿Qué opiniones e intereses tenemos en común? (zona cómoda)

¿Qué puedo transmitirle que le impulse a ser mejor persona? (zona de aprendices)

En este sentido las relaciones serán más enriquecedoras porque no tratamos de sacar ventaja de la relación que tenemos con esa persona, sino que también buscamos contribuir en su vida.

Aplicaré más esta regla del 33% y por supuesto te pondré al tanto de cómo me va.

Fotografía por Anna Shvets en Pexels.

© Alexis Acosta. Todos los derechos reservados 2021