Escrito por alexis
Follow voluntario

Cuando comenzamos un emprendimiento, proyecto o idea solemos crear una fanpage de Facebook y comenzar a comunicar todo lo que estamos tramando. Y el paso siguiente que por lo regular se hace e incluso Facebook nos sugiere hacer es enviar invitaciones a gente cercana (personas agregadas como amigos en cuenta personal) para que indiquen que les gusta nuestra página.

Algunos de esos amigos, familiares y conocidos que accedan a tu solicitud le darán me gusta a tu página. Y muy probablemente lo harán porque te quieren apoyar. Y está genial. Sin embargo, eso no quiere decir que en realidad vayan a pasar a la acción. Comprar tus productos. Contratar tus servicios. Escuchar tus canciones. Leer tus artículos. Consumir lo que sea que estés creando. En su gran mayoría serán tráfico no óptimo para realizar las acciones o transacciones que estés buscando a futuro.

Analicemos este asunto desde la óptica de que vale más tener un grupo reducido de simpatizantes auténticos que en realidad les entusiasme y compartan tus ideas. A un grupo nutrido de personas que solo te aceptarán al inicio tu invitación pero que con el tiempo se les perderá el interés.

Y cuando más adelante quieras realizar campañas de pauta en Facebook y trabajes con tus públicos similares integrados por las cuentas que te siguen o los perfiles que interactúan con tu página. Tus públicos serán muy dispersos por la desconexión de intereses que esas cuentas personales van a tener.

Si no me crees solo haz este ejercicio: pídele su celular a un familiar y a algún amigo de confianza y diles que por favor te permitan explorar por un par de minutos el feed de su perfil de Facebook. Obsérvalo a detalle y compara lo que ves con los temas que a ti se te muestran regularmente. Te darás cuenta de la gran diferencia de contenidos y temas que a ellos les interesa. Este ejercicio es bien interesante porque es como entrar a otro mundo. Es como explorar un pedacito de las cosas en las que se está enfocando la mente de la otra persona.

Esa discrepancia es la misma que tendrás (a gran escala) cuando el algoritmo de Facebook integre a tus públicos personalizados en una campaña de pauta si es que empezaste con me gusta e interacciones de todos tus conocidos.

Por eso te invito a expandir el horizonte. A que no pidas que sigan tu página de Facebook. No pidas a tus amigos que le den me gusta a tus publicaciones. No pidas que compartan tus creaciones. Filtra desde el inicio. Sé extremadamente bueno en lo que haces. Alza la voz y haz el suficiente ruido para que aquellos que en realidad sí tengan un interés genuino por iniciativa propia se acerquen. Y de manera voluntaria decidan hacer eco.

Fotografía por Cristian Dina en Pexels.com

© Alexis Acosta. Todos los derechos reservados 2021